En estas fiestas patrias, el CBP invita a reflexionar sobre el rol de la Biblioteca Nacional

y de la red de bibliotecas a lo largo y ancho del país.

La Biblioteca Nacional del Perú necesita y debe ser dirigida por un profesional de Bibliotecología y Ciencias de la Información.

El país padece, por décadas, la ausencia de una Dirección General especializada que lidere y promueva al staff profesional. Que plantee las lineas maestras para planificar, organizar diseñar, controlar y auditar con tecnología especializada e indicadores de calidad, la gestión bibliotecológico-archivística, audiovisual y otras.

Las valiosas Colecciones Nacionales, deben ofrecer servicios dinámicos de lectura y estudio para diversas audiencias, tanto especializadas como generalistas.

Tal vez, los altos niveles de gobierno desconozcan que las organizaciones bibliotecarias gestionan SISTEMAS DEL CONOCIMIENTO en diversas disciplinas del saber universal. Tal vez, no se recuerda que la pauta profesional para el cargo de Director de la primera Agencia Bibliográfica Nacional la estableció el Dr. Jorge Basadre Grohmann, siendo él mismo el profesional de primer nivel que fue y y quien tuvo especialización Bibliotecológica.

La MERITOCRACIA profesional es una urgente medida en la Biblioteca Nacional del Perú. Todo lector es valioso a cualquier edad, porque todos forman el capital social del país.

Las Bibliotecas tienen que aportar a la gobernabilidad, al desarrollo sostenible del Perú con presupuestos propios, con servicios atendidos y desarrollados por profesionales.

Las bibliotecas no son espacios vacíos o convertibles en espacios para reuniones internacionales; son y deben ser espacios para leer, estudiar, calcular, planificar, comparar, disfrutar, recrear, encontrar, donde el ciudadano promedio pueda encontrar buenas condiciones materiales para realizar estas actividades. Son por tanto espacios fundamentales para garantizar los derechos universales como el acceso a la información y el conocimiento.

Los impuestos específicos deben favorecer el presupuesto para promover mayores servicios bibliotecarios municipales dignos y de alta calidad, en todo el Perú.

Salvo contadísimas excepciones distritales, el país está rezagado en su oferta pública de conocimientos a través de bibliotecas públicas municipales, especializadas y escolares. Es problemática común encontrar en ellas colecciones bibliográficas y hemerográficas desactualizadas; servicios a cargo de técnicos de bibliotecas; bajos o nulos presupuestos; hechos que dan cuenta de la ceguera política, cultural y científica de las autoridades publicas, como Gobernadores o Alcaldes que «priorizan»invertir en el campo en Agricultura y Exportación más no en bibliotecas. Un caso emblemático de ello es lo ocurrido en la Región Apurímac.

Si se sigue con esta misma pauta, en los siguientes años tendremos generaciones que habrán perdido el tren del progreso intelectual, de la formación a lo largo de su vida, del desarrollo de su talento o del encuentro con sus pares en red colaborativa.

Sin siembra no hay cosecha. La Bibliotecología Peruana tiene cuadros profesionales altamente preparados para conducir políticas bibliotecarias nacionales integrales. Este perfil profesional necesita descentralizarse. No hacerlo es mantener el inaceptable diagnóstico de una anemia intelectual crónica en los ciudadanos de a pie. Es llegar a un Bicentenario con bajos logros en conocimiento, en competitividad, en madurez cívico-institucional, en conciencia ambiental, en no ejercer su derecho a leer, aprender, conocer y formarse como ciudadano informado.

Por eso urgimos a los representantes del nuevo gobierno a convocar a profesionales en bibliotecología y ciencias de la información a participar en el diseño y dirección de las políticas bibliotecológicas y de acceso a la información para el país.
Un Feliz 28 de Julio para tod@s !!